Desmontando mitos: No es bueno usar bicarbonato

En Castillo Desatascos estamos día a día en contacto con muchos de los que nos leéis aquí, fieles clientes, y gracias a ello observamos con frecuencia cómo muchos caéis en los mismos errores y las mismas creencias erróneas.

Es por ello por lo que queremos comenzar con esta publicación una especie de “guía del qué no hacer” donde desmontaros esos falsos mitos y ahorraros a buen seguro algunos euros.

El problema: Malos olores

Una de las más clásicas molestias en los hogares y viviendas es el mal olor que desprenden los bajantes y las tuberías. Esto se debe habitualmente al acumulamiento de restos orgánicos de cocinas y aseos, una película viscosa que se adhiere a las paredes de las tuberías gracias a las grasas en el caso de las cocinas y a los jabones y geles en los baños.

Como podréis imaginar, los restos de alimentos, pelos y demás sustancias orgánicas que se viertan en estas tuberías irán haciendo crecer estas películas viscosas y corrompiéndose lentamente, lo que generará malos olores.

Con el tiempo, esta acumulación llega al punto de permitir el paso de menos cantidad de líquidos, algo que se conoce como tuberías lentas. Es un efecto especialmente molesto en duchasy fregaderos.

Creencias erróneas: Verter Bicarbonato sódico con vinagre

Ante problemas como los que os estamos describiendo, existe una solución muy extendida pero con dudoso éxito como es la utilización de bicarbonato sódico, vinagre y agua hirviendo para generar una reacción química en el interior de las tuberías. Algo de lo que ya os hablamos en su día cuando os contamos 5 consejos para prevenir atascos.

Entrando en detalles, la práctica de este remedio casero consiste en verter una solución de dos vasos de agua caliente, un vaso de vinagre y entre cinco y siete cucharadas soperas de bicarbonato sódico. Esta solución generará un efecto espumoso que en media hora debería deshacer la película viscosa de la que hablamos antes. En teoría, pasada esa media hora deberíamos verter un litro de agua hirviendo y observar cómo ahora la tubería traga el agua sin mayor problema.

Entonces, ¿cuál es el problema?

Si bien en la teoría todo debe resultar perfecto, en la práctica si la película viscosa genera el mal de las tuberías lentas o incluso un atasco verter elementos sólidos como bicarbonato o sosa caustica puede tener efectos peligrosos.

Si al verter esta solución el atasco no consigue disolverse, estos productos se fundirán con el agua solidificándose en el interior de la tubería en forma de piedra, causando así un problema mayor que con toda seguridad ocasionará más daños y nos costará más dinero reparar.


Desde Castillo Desatascos desaconsejamos plenamente estas prácticas ya que normalmente el mantenimiento y supervisión de nuestra red por parte de profesionales del sector saldrán notoriamente más económicas que una reparación integral, llegando a tener que sustituir incluso algunos tramos de tuberías.