Desinsectación y desratización en una planta recicladora de plásticos

En esta ocasión, nuestro equipo de especialistas se ha desplazado hasta la localidad onubense de Hinojos para llevar a cabo otro de los servicios en los que Castillo Desatascos Sevilla estamos especializados.

Se trata de un tratamiento de choque para la desinsectación y desratización en una planta recicladora de plásticos, con unas dimensiones de 2500m2.

Para ello, contamos con la última tecnología que nos permite poner fin a estos problemas tan desagradables. Así, en los trabajos de desinsectación, principalmente contra Blatella germánica, un tipo de cucaracha, empleamos una maquinaria autónoma con un depósito de 100 litros. Gracias a su lanza pulverizadora pudimos abarcar todo el interior de las instalaciones, así como el alcantarillado perimetral.

 

Y es que, algunos de los muchos problemas que pueden acarrear los insectos son la transmisión de numerosas enfermedades, la contaminación de alimentos y productos almacenados, o daños en instalaciones y materiales. Por ello es muy importante mantener nuestras instalaciones libres de insectos.

Por otro lado, utilizamos portacebos de seguridad, con cebo raticida en su interior, debidamente etiquetados y situados en zonas estratégicas, para los trabajos de desratización. De esta manera, podemos garantizar que toda la población de roedores tenga acceso a los cebos y queden completamente eliminados en muy poco tiempo.

Este es uno de los problemas más habituales que aparecen en zonas pobladas, especialmente cuando se cuenta con un alto número de población.

Al igual que los insectos, los roedores también presentan serios problemas para todo tipo de instalaciones pero, sobre todo, tienen un alto riesgo sanitario porque transmiten numerosas enfermedades. Además, la imagen de la empresa puede verse dañada y, por consiguiente, acarrear también pérdidas económicas.

Nuestro trabajo no acaba aquí. Tras este tratamiento de choque, comenzaremos con el mantenimiento, consistente en visitas trimestrales a las instalaciones para así mantener los roedores y artrópodos en los niveles más bajos posibles, dentro del umbral de tolerancia de la instalación.