Qué es y para qué sirve la fosa séptica

En Castillo Desatascos nos encanta explicar cosas de nuestro día a día y nuestro trabajo. No ya sólo para sepáis de nuestra profesión y nuestras tareas sino para que así aprendáis pequeñas cosas que pueden ser de utilidad en caso de atasco o problemas similares. Hoy vamos a hablaros de la fosa séptica.

De forma sencilla, podemos decir que la fosa séptica es la responsable de hacer las labores del alcantarillado cuando no disponemos de este. En concreto, se trata de un depósito que recibe todos los residuos que se originan en los hogares, donde se realiza una primera depuración del líquido, antes de que estos pasen al sistema de drenaje.

Por tanto, podemos decir que la fosa séptica es una manera primaria de separar los residuos líquidos de los sólidos. Consta de una cámara (o dos) donde llegan los residuos pertenecientes al hogar; estos, con el paso del tiempo, se dividen: se depositan en la parte inferior los sólidos, en el medio los líquidos con similar densidad al agua, y en la parte superior las espumas y los aceites.

Aunque no se realiza una separación total (ya que para ello tendríamos que introducir un proceso físico o químico) sí que se reduce la materia orgánica en aproximadamente un 40%. Lo suficiente para que la naturaleza no se vea muy perjudicada por este tipo de residuos.

Fosa séptica de nueva construcción

Las fosas sépticas han sido muy utilizadas tradicionalmente. Se ubicaban en una zona lejana a los domicilios para evitar olores, y solían estar fabricadas en ladrillo enfoscado o en hormigón. Posteriormente, han ido evolucionando, y en la actualidad las que más se utilizan son las fosas sépticas de fibra de vidrio. Es este material el elegido por ser muy fácil de transportar, ya que ahora solo se suelen utilizar fosas sépticas en lugares muy apartados.

El mantenimiento de la fosa séptica

Como podréis imaginar, las fosas sépticas necesitan de un mantenimiento especial. Y es cierto, aunque no tan exhaustivo como puede parecer. En concreto, se recomienda limpiar la cámara o cámaras cada año y medio, ya que en el fondo permanecen todos los sólidos que se han ido depositando durante el tiempo.

Esta revisión y limpieza es recomendable que la realicen profesionales ya que de ella depende en gran medida la salud y la durabilidad de la fosa séptica, además de prevenir posibles complicaciones durante su limpieza.